jueves, 5 de enero de 2017

Dulceros: Bulebar tiene algo para ustedes


     Ayer de noche estábamos caminando por 21 de Septiembre y nos picó el antojo de algo dulce, ahí fue cuando sin dudar fuimos a Bulebar, un lugar que hace tiempo no concurríamos.

     Últimamente estuvimos mencionando bastante al restaurant Thelma y no es casualidad que este post se lo dediquemos a Bulebar. Hace unos años atrás, en la famosa esquina de Br. España y Hugo Prato se situaba Bulebar. Abrieron sus puertas en diciembre del 2012 brindándole al público de la zona una propuesta completamente diferente, pero no pasó mucho tiempo para que cambiaran de rumbo. Cuando los dueños decidieron separarse, el nombre de Bulebar se trasladó a Punta Carretas y en el local original quedó el mismo restaurant pero como el nombre de Thelma, que fue dando su toque personal poco a poco. Por lo tanto, ambos restaurants provienen del mismo proyecto y aun estando separados cada cual fue encontrando su rumbo pero sin perder la esencia de lo retro americano y el rock antiguo.

    Hoy es el turno de Bulebar, que por más apartado que quedó de su rinconcito de Parque Rodó, pudo encontrar su lugar y la aceptación del público en el corazón de Punta Carretas. Manteniendo la naturaleza de sus orígenes, Bulebar responde a ofrecer comida rápida, casera y deliciosa con una propuesta retro. La ambientación del local mantiene muy a flor de piel la esencia americana de los años 50´. Su logo es un disco de vinilo, los sillones y las mesas tiene el estilo de un bar retro, la música revive a las grandes leyendas y la comida te lleva a vivir una experiencia única al estilo de los restaurants norteamericanos de la época. 

   Pero en esta oportunidad no fuimos para comer sus tan aclamadas hamburguesas con papas o los milkshakes, sino que fuimos especialmente para deleitarnos con unos de sus postres. Al preguntarle a la moza que nos recomendaba pedir nos mencionó las tres especialidades de la casa: cheesecake, flan con dulce de leche o brownie con helado. Si, ¡nos costó elegir! Finalmente optamos por el brownie con helado sin saber que esperar, es un postre que opinamos que puede ser una bomba de rico o un simple brownie medio seco con una bocha de helado. Admitimos que nos sorprendió, excelente: calentito, crocante por fuera y húmedo por dentro, abundancia de nueces, dos bochas de helado que se derretían sobre el brownie lentamente, salsa de chocolate y por último, una galleta Oreo de decoración. Ni bien lo probamos nuestras caras fueron de asombro y luego un largo silencio hasta que lo terminamos de comer. Cucharada tras cucharada disfrutamos de un postre delicioso y bien hecho.


   En otra ocasión volveremos a degustar sus clásicas hamburguesas, que por cierto, cuentan también con opciones vegetarianas. Al igual, queda pendiente probar alguna de la variedad de  milkshakes… ideales para combinar con unas ricas donas bañadas en chocolate o waffles con dulce de leche. 


Rango de precios: $100-300         
 Estrellas: ★★

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